El
Tercer estado, atribuyéndose el 98% de representación
de la nación, se constituyen en Asamblea
Nacional el 17 de junio. El 20 de junio el rey
disuelve la Asamblea y los diputados se trasladan al salón del
juego
de pelota, donde piden la constitución. Luís XVI decide hacer algunas concesiones, y el 27
de junio reconoce la Asamblea. Esta maniobra se ha visto como una
estrategia destinada a ganar tiempo para poder reunir al ejército
en París. Desde principios de julio se advertía un
pánico colectivo de la población. Los campesinos y
burgueses comprenden el "complot
aristocrático"
contra
sus reivindicaciones. La Asamblea Nacional se declarara
Asamblea
Constituyente el 9 de
julio.
En esta atmósfera sobrecargada, el 11 de julio es sustituido Necker (preludio del golpe de fuerza maquinado por el rey).